Las fuentes de luz LED basan su funcionamiento en una ristra de Diodos Emisores de Luz conectados en serie, o en serie – paralelo, electrificados por una fuente de alimentación de corriente continua.
Aunque la vida útil de estos productos se supone muy larga, las inclemencias, ya sean atmosféricas o de cualquier otro tipo, sobre la línea eléctrica, les causan una vida prematuramente corta. También la competencia de precios del mercado hace que la calidad se vea demasiadas veces mermada para obtener un precio competitivo, o una obsolescencia programada abusiva.
Sobre todo en lámparas de diseño, de coste elevado, es cuando más se agradece la posibilidad de reparar la fuente de luz.
En la mayoría de los casos, suele ser el transformador o fuente de alimentación, el que suele estropearse, y se puede reparar o substituir por uno equivalente.
Lo mejor es acercarse a un comercio de confianza con la luminaria estropeada, y solicitar un recambio o una pieza equivalente que sea compatible. Valga mencionar que, cuando la luminaria es más barata que el recambio, lo mejor es sustituirla por una nueva.
En función del modo de conexión, la longitud de la serie y el número de Leds conectados en serie, tenemos tres tipos de fuentes principales en el mercado español:
- Un simple convertidor de AC a DC: Este alimentador tan simple, se limita a convertir la tensión alterna de 230v a contínua de 230v. Se da en mangueras aisladas con tramos conectados en serie que acostumbran a realimentarse en paralelo cada serie de 60 LEDs. Suele suministrarse inyectado en la propia conexión compatible con la manguera de luz.
- Una fuente de alimentación de 12v ó 24v tensión continua: Se da en tiras de Leds con tramos conectados en serie que acostumbran a realimentarse en paralelo cada serie de 3 Leds (12v) ó 6 Leds (24v). Suministran tensión fija estabilizada de 12 ó 24v, según el modelo escogido
- Una fuente de alimentación de corriente constante dentro de un intervalo de tensión: Se da, bien en series largas de Leds en formato SMD, o en chips con multitud de Leds miniaturizados en formato COB (Chip On Board). Las tensiones en voltios aplicadas a estos Leds en serie puede oscilar de 3 a 250 voltios, pero las más usuales se dan entre 4 y 60 voltios, siendo la tensión directamente proporcional a la cantidad de Leds conectados en una serie. Dentro de un intervalo dado de tensión, la fuente de alimentación suministra una corriente constante en miliamperios, que depende de las especificaciones de fabricación de cada Chip. Los chips más usuales del mercado acostumbran a emplear corrientes de 150-250-300-500-700-1050-1250mA.
Para poder reparar una fuente de luz LED, podemos observar:
- La luminaria está totalmente apagada, sin emitir nada de luz. Determinar primero si la avería es un defecto de contacto o una conexión en mal estado. Repasamos la buena conectividad de los tramos de conexión eléctrica, para localizar el empalme flojo, quemado o defectuoso. En muchas ocasiones, la luminaria funciona, pero no le llega la corriente.
- En ocasiones, la luminaria está totalmente apagada porque se ha cortado la serie de Leds por algún tramo. Un tester de continuidad nos ayudará a averiguar que la serie está entera o cortada. Para ello, desconectaremos el cable de los Leds a la salida de la fuente, los conectamos al tester y comprobaremos la continuidad del circuito de Leds en la polaridad correcta, ya que los Leds sólo permiten el paso de corriente en un sentido de polaridad.
- La luminaria parpadea intermitentemente, dando destellos: en este caso, es la fuente de alimentación la que se ha averiado. Leed la inscripción que va impresa en la caja de la fuente. Los drivers, o fuentes de suministro de corriente a los Leds, especifican claramente las características de tensión y corriente a la que funcionan.
- Una vez anotada o fotografiada la inscripción con la tensión y corriente de funcionamiento de la luminaria, lo mejor es adquirir un driver de recambio. Como cada fabricante hace el suyo y existen centenares de variantes, lo mejor es adquirir un driver multi-corriente; este tipo se caracteriza por poderse ajustar a la corriente que nos convenga dentro de la lista que ofrece el producto, para que se adapte a los mismos valores que los que pone en el driver averiado. Deberemos comprobar, en la inscripción de su caja, que el driver trabaja dentro del intervalo de tensión, con la misma corriente con máximo un 5% de diferencia y con una potencia igual o superior, a la del driver averiado.
- Si se tienen conocimientos de electrónica, muchos drivers permiten acceder a la placa, para sustituir los componentes averiados, ya que la avería más habitual suele ser un simple condensador.